FECUNDO Y GOZOSO XXXV ENCUENTRO NACIONAL

c_300_175_16777215_00_images_Presentacion_Encuentro.jpgConforme a los datos arrojados por la evaluación de muchos de sus participantes, el XXXV Encuentro Nacional de Pastoral recién celebrado desde el 5 al 7 del mes que corre fue sumamente provechoso por fructífero, ágil, dinámico, gozoso celebrativo, eficaz y ampliamente participativo.

En él “se puso vida y corazón”, de acuerdo a las palabras de monseñor Jose Grullon Estrella, Presidente del Instituto Nacional de Pastoral (INP), organismo de la Conferencia del Episcopado Dominicano que asume diligentemente  el montaje de la gran reunión nacional de agentes de pastoral en que concurren laicos, vicarios, obispos, sacerdotes y religiosas.

Durante esas tres intensas jornadas, la Casa de Evangelización San Juan Pablo II, situada en el extrarradio norte de la ciudad capital, fue escenario de uno de sus más grandes acontecimientos, que aunque se suscita cada año, tuvo en esta ocasión un carácter de reencuentro especial de actores y protagonistas de primera línea del accionar pastoral, por la celebración-aniversario de los 12 años de la puesta en practica del Plan Nacional de Pastoral.

Con la Coordinación General a cargo del obispo Grullon Estrella de la diócesis de San Juan de la Maguana; del Padre Julio Antonio Pascual; del Padre Lorenzo Vargas y del Padre William Arias, todo transcurrió desde el principio de acuerdo a lo previsto.       

El exordio consistió en una impresionante rememoración solemne y a la vez festiva de los 12 lemas que dinamizaron a la iglesia en la República Dominicana cada uno de estos 12 años transcurridos desde su puesta en ejecución y sus símbolos acompañados de igual cantidad de logros significativos en el caminar del Plan, que eran portados por obispos y vicarios, asi como exhibidos en las paredes del amplio salon del auditorium Padre Emiliano Tardiff.

La proyección de un video del informe del INP con datos y detalles de las principales actividades desde octubre 2016 a octubre 2017, sirvió como preámbulo a las Palabras de Bienvenida de S.E.R. Monseñor Diomedes Espinal, Presidente de la Conferencia Episcopal Dominicana. 

c_300_175_16777215_00_images_Presidium.jpgUna mirada hacia atrás con este recuento audiovisual pormenorizado, permite apreciar que la iglesia cuenta con un laicado comprometido que se siente corresponsable, apoyado por sacerdotes y por el vicariato que lo impulsan, por obispos unidos que asumen un mismo lenguaje y por una pastoral definida, permitiendo de esa manera inaugurar la II Etapa del Plan Nacional, pasando de la condición de no-pueblo a ser pueblo y de pueblo a convertirse en Pueblo de Dios, en una familia.

Motivado por esos 12 años de logros constantes, la noche de la primera jornada consistió en una Cena de Gala, celebración en que rigió un menú especial y un brindis, a invitación de la Diócesis de San Juan de la Maguana, encabezada por su obispo monseñor José Grullon, quien partió el bizcocho. 

Más de 300 personas trabajaron intensamente durante el XXXV Encuentro, reunidos en grupos diocesanos y por comisiones de Áreas de Vida Eclesial (AVE), que pasaron revista al año recién transcurrido y prepararon la Programación de cada momento de la II Etapa del Plan Nacional de Pastoral, que celebra con especial significado los 525 años de la primera misa en América, que fuera celebrada por el Padre Bernardo Boyl, en el puerto de La Isabela, el 6 de enero de 1592.

La motivación de estos tres días de intenso trabajo, se fundamentó en la premisa: “Un pueblo en misión, fortalecido por la Eucaristía, prepara la II Etapa del Plan Nacional de Pastoral, con oración, reflexión y empoderamiento de todos”.  

El fruto laborioso de los grupos ha sido un amplio cronograma de actividades diocesanas y nacionales, que se asume desde las parroquias, motivado por una programación orientada a resultados, una meta de cada Comisión Nacional, animada por el lema del año surgido de la reflexion de grupos y comisiones: “Con la Eucaristía fuente de comunión, impulsamos la misión”.   

Este acontecimiento marcará de manera celebrativa los programas de todas las diócesis, como una meta orientada a revalorizar la centralidad de la Eucaristía, encuentro privilegiado con Cristo, para lo cual se asignó una fecha para los congresos eucarísticos diocesanos que, al unísono, en toda la iglesia en República Dominicana, serán realizados el jueves de Corpus Christi.            

El XXXV Encuentro se convirtió a la vez en escenario idóneo para enaltecer merecidamente al Padre Lorenzo Vargas Salazar, quien ha ostentado un rol preponderante  en la preparación, conducción y empoderamiento del Plan en la iglesia desde su lanzamiento, por lo que fue objeto de un pequeño homenaje, recibiendo una placa de reconocimiento de manos de Monseñor Grullon en calidad de Presidente del Instituto Nacional de Pastoral.         

c_300_175_16777215_00_images_grupos_de_trabajo.jpgEsta experiencia dinámica de iglesia, en que cada jornada quedaba enmarcada por laudes matinales y la eucaristía vespertina, tuvo a los arzobispos, de Santiago Monseñor Freddy Bretón y Metropolitano de Santo Domingo, Monseñor Francisco Ozoria presidendo los laudes y eucaristías de los días viernes 6 y sábado 7, respectivamente.

La versión XXXV del Encuentro Pastoral con caracter nacional de los principales agentes de pastoral fue animada por el Ministerio El Peregrino de la parroquia Santa Cruz de Villa Mella y el grupo Gotitas de Luz y para facilitar la interacción social, las noches se dejaron libres de trabajos, correspondiendo la noche del viernes 6 a la presentación de una ofrenda lirica con un rosario de hermosas interpretaciones a cargo de las bien sincronizadas voces del coro de la Armada Dominicana.  

Ha sido una contundente demostración de sinergia y recursividad y, como proclamó en el rito de envío Monseñor Grullon, consistente en una proclama en la que las 11 diócesis del país, con sus principales actores entrelazaban sus manos con su obispo, sostenia un frasco con un panal de miel como símbolo de productividad fecunda: “El Plan Nacional de Pastoral ha vivificado la iglesia que peregrina en República Dominicana, porque somos un testimonio de unidad y de compromiso para todos los países de América Latina y El Caribe”, para hacer visible el reino de Dios.

 

José Danilo