2DO ENCUENTRO DE COMUNIDADES EN ZONA FRONTERIZA

c_300_175_16777215_00_images_LMdeFarfan.jpgEl pasado sábado 9 de los corrientes correspondió la 2da reunión de animación pastoral de comunidades eclesiales de base y Casa-Misión a la Zona Pastoral Fronteriza de la Diócesis de San Juan de la Maguana que, como punto de encuentro, eligieron la parroquia Santa Lucia de Las Matas de Farfán desestimando hacerlo en el Centro Padre Julio porque resultaba de insuficiente capacidad para acoger una cantidad de participantes superior a los estimado previamente.

Alrededor de 215 personas, entre delegados de cada Comunidad Eclesial de Base (CEB) o Casa-Misión de 9 parroquias, animadores y sus párrocos, se concentraron desde primera hora de la mañana en el templo situado frente al parque central de aquella comunidad en la dinámica actividad encabezada por monseñor José Grullón.

La diócesis desarrolla estos encuentros conforme al espíritu del documento de Medellín que define a la parroquia como una comunión de comunidades y al Plan Nacional que enfatiza la importancia de las pequeñas comunidades a estilo de las primeras células de la iglesia descritas en Hechos de los Apóstoles.        

Precisamente centrado en el modus operandi de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) y en las Casa-Misión, el Padre José Álamo, que preside la Comisión Diocesana de Misión y Comunidad, desarrolló la primera parte del encuentro de animación.

Le siguió monseñor Grullón con una dinámica participativa, en que las comunidades socializaron sus logros y buenas prácticas.

Una de las fortalezas de Las Matas de Farfán, por ejemplo, consiste en reservar los lunes únicamente para las reuniones de comunidad y de Casa-Misión, de suerte que no se verifican ese día actividades alternas.        

A seguidas el diácono Fernando Solano (Rufino) enfocó ante el expectante grupo el perfil del animador de comunidades, que tiene como modelo a Jesucristo y se inspira en la figura de San Juan Bautista, dócil a Dios y bajo la guía del Espíritu Santo.     

Una oración participada por todos los presentes marcó el final del concurrido encuentro en donde se estableció  darle seguimiento a las comunidades y a las Casa-Misión, como células vivas y dinámicas de la iglesia, a través de los consejos comunitarios, en miras a que se constituyan en el espacio ideal en el que los laicos ejercen su dinamismo misionero.

 

José Danilo.-