ORDENAN OCHO NUEVOS DIÁCONOS EN MASIVA CEREMONIA

c_300_175_16777215_00_images_A_8_diaconos.jpgEste sábado 22 de septiembre recién transcurrido, la diócesis de San Juan de la Maguana vivió una gran experiencia de júbilo, en una ceremonia en la que se ordenó a ocho nuevos diáconos.

El masivo acto congregó al Pueblo de Dios desde media mañana en el Centro de Convenciones Monseñor Renaldo Connors, previo encuentro de animadores de comunidades eclesiales, que destacan formando pequeñas comunidades, poniendo en práctica el Evangelio, a la manera de los primeros apóstoles.

En aquel ámbito se puso a circular el libro Una Experiencia Pastoral Que Produce Cambios, autoría de monseñor Grullón, un compendio de la organización que ha experimentado la iglesia particular bajo su gobierno desde el año 1991 a la fecha.

El libro pone de relieve el protagonismo de los laicos, como actores del proceso pastoral empoderados de las acciones de una iglesia destinada a llegar a todos, teniendo a Jesucristo como centro gravitacional que impacta  los cambios y transformaciones, en lo personal, familiar y comunitario. 

A continuación, presidida por el obispo y con la participación de casi todos los presbíteros y diáconos de la diócesis y de seminaristas mayores invitados del Seminario Pontificio Santo Tomas de Aquino, se llevó a cabo el rito de ordenación de 7 diáconos permanentes y de un diácono transitorio.

Los 7 diáconos permanentes admitidos al tercer grado en el sacramento del orden son: Felipe Galván,   de Las Lagunas; Jesús Delgado, de La Cucarita; Manuel Díaz, de Los Montacitos; Domingo Perdomo, de Sabana Yegua; Juan Carlos Castillo de Elías Piña; Félix Mora Alcántara, de Guayajayuco (Pedro Santana) y Juan Francisco Batista, de San Juan de la Maguana       

c_300_175_16777215_00_images_A_Diaconos_2.jpgEn cuanto al diácono transitorio, que encamina el  proceso al sacerdocio, se trata de Yeisy Armando Pérez, a quien apodan “La Iglesia” desde que quedara siendo el único seminarista de la Diócesis de San Juan de la Maguana en el Seminario Pontificio. Ha ejercido, además, desde que cursara el tercero de filosofía,  -mas de cuatro años-, como ceremoniero principal, en las grandes liturgias diocesanas que han conllevado rito de ordenación.  

Nativo de Las Yayas, de Padre Las Casas, municipio de Azua y una vez terminada su tesis, que giró acerca de los Derechos Humanos a la luz de la Encíclica Pacem In Terris del Papa Juan XXIII, regresa a la diócesis y monseñor Grullón le llama a trabajar unos 15 días en la parroquia San Pedro Apóstol de El Cercado y, posteriormente, le pide asumir durante un mes, el periodo de transición del cambio de párroco de Los Remedios de Azua, Pedro Mateo, quien pasaría a ser el Rector del Seminario Menor El Buen Pastor, sustituido por el Padre Duván López.

Describe como una experiencia fenomenal esas pocas semanas, en las que le correspondió desde el simple y rutinario ejercicio de firmar de orden documentos y papelería diversa, hasta la tarea de asumir la celebración de la Palabra de lunes a viernes en la histórica parroquia Los Remedios, así como gestionar cual de los presbíteros celebraría la liturgia sabatina y dominical, tener la reserva del Santísimo, entre otras acciones.

Como las pruebas son comprobantes de autenticidad y capacidad, para el joven que se encamina al sacerdocio resultó un entrenamiento impresionante -según sus propias palabras-, como lo haría un párroco ya curtido por la experiencia, tener que despachar asuntos varios en la parroquia situada en la zona urbana de Azua, para después desplazarse, a veces  manejando una motocicleta, a celebrar en la comunidad del 7 y medio, así llamada porque dista esa cantidad de kilómetros del municipio cabecera, así como en otras comunidades.

c_300_175_16777215_00_images_A_publico_2018.jpgSintetiza esta etapa con la siguiente reflexión: “lo mas hermoso que una persona puede experimentar es la liturgia cuando se prepara con dignidad, porque es un sacrificio para el Señor”.  

Sus expectativas, en el intervalo del diaconado transitorio, sin importar cuanto se extienda, se centran en darlo todo en servicio, para que resulte todo lo fructífero posible, en el lugar y ministerio donde lo envíe monseñor Grullon, porque –expresa- “estoy disponible, no me importa donde voy a estar, sino estar y promover a Cristo, haciendo  que crezca el Evangelio en el corazón de la gente”. 

Precisamente sobre la necesidad de ser promotores en la iglesia, animadores de los demás, fue el mensaje central de la prédica del obispo diocesano. Promover hacia la gran meta del Reino, no retroceder ni desanimar. 

Al estilo de las grandes celebraciones diocesanas, una vez finalizada la ceremonia litúrgica con los nuevos consagrados, el pueblo reunido en este día compartió una comida, antes de marchar a sus comunidades de origen.

 

José Danilo.-