VIGILIA PASCUAL CULMINA TIEMPO DE PENITENCIAS

c_300_175_16777215_00_images_bautismo_noche_pascual.jpgEl tiempo litúrgico de silencio y meditación que comenzó con la Cuaresma, finalizó en la Diócesis de San Juan de la Maguana en las primeras horas del domingo 01 de abril en la catedral San Juan Bautista, con la solemne Vigilia Pascual, la más importante de las celebraciones cristianas.

Todas las verdades quedan pequeñas ante esta verdad: Cristo ha vuelto victorioso a la vida derrotando para siempre al abismo y al averno, y nosotros también resucitamos con El.

La vigilia inició cuando el obispo, en compañía de varios diáconos, presidió la ceremonia del encendido del cirio pascual desde una fogata habilitada para ello en el patio del templo y entró con en procesión con la feligresía, una vez cumplido el rito del lucernario y el pregón pascual, que sintetiza la historia de la salvación desde la caída de Adán, pasando por la liberación del pueblo de Israel, hasta llegar a la muerte de Cristo y a la salvación por la gloriosa resurrección del Señor.     

La vigilia también es culmen del Santo Triduo Pascual, que se celebra como una sola liturgia y se desarrolla en tres momentos centrales: La liturgia de la Palabra, con nueve lecturas, la liturgia sacramental, en la que los catecúmenos elegidos para la ocasión recibieron la iniciación cristiana con el Bautismo y la Confirmación, y la Eucaristía.

Varios mozalbetes, muchachos y muchachas fueron introducidos a una pequeña alberca artificial instalada en el lateral izquierdo de la nave crucero, en donde se llevó a cabo el ritual del bautismo, reservándose toda esa zona para padrinos, madrinas y familiares de los catecúmenos.   

Por primera vez desde el Domingo de Ramos, la iglesia manifiesta júbilo festivo, alegría renovada y entusiasmo celebrativo con gritos de ¡Aleluya! por experimentar el cumplimiento de la promesa, por el triunfo definitivo de la vida sobre la muerte. Los manteles y adornos del altar manifiestan alegría y triunfo; los colores de luto han sido sustituidos por el color blanco que identifica la pureza y por tonalidades luminosas.      

c_300_175_16777215_00_images_Noche_Pascual_2.jpgMonseñor Grullón resaltó durante la predica homilética que cuando las mujeres ingresan al sepulcro para embalsamar el cuerpo del Señor, el ángel les dice: ¡Vayan! y en ese momento comienza la misión de la Iglesia. Es la misma misión que Cristo encomendó a sus apóstoles: Vayan por el mundo entero, anuncien el Evangelio a toda criatura; el que crea y se bautice, se salvará (Mt 25, Jn 15).  

De ahí el llamamiento del obispo de asumir la misión, comenzando por cambiar: “Si Cristo vivo y resucitado ha entrado en tu corazón, tienes que cambiar; no salgas con esa cara triste, de amargura”.

Y cuando lleguemos a casa, comenzando esta mañana, brindemos nuestra mejor expresión de alegría al hijo, al esposo, a la esposa, al vecino, a todos, dígale “¡Cristo ha resucitado!”.

La noche pascual se extendió desde las 10:00 pm del sábado hasta la primera hora del domingo, en una atmósfera de fe renovada, de animación y gozo compartido.

 

Jose Danilo.-