CONCURRIDA FERIA VOCACIONAL EN DÍA DEL CATEQUISTA

c_300_175_16777215_00_images_Homenaje.jpgCientos de jóvenes, adolescentes y adultos abarrotaron desde muy temprano el salón de actos del colegio Padre Guido Gildea este pasado domingo 12 de noviembre, respondiendo así a la convocatoria del Consejo Diocesano de Catequesis de Iniciación Cristiana (CODICIC), para celebrar en grande el día del catequista con una Feria Vocacional.

La festividad, con el lema vocación y servicio en la Iglesia, significó un reto para sus organizadores, ya que congregaba catequistas de las tres zonas pastorales de la diócesis de diferentes rangos de edad, en una actividad caracterizada por momentos de vitalidad variable, desde oración, reflexión, concursos, presentaciones artísticas, dinámicas y temas de contenido fundamental que mantuvieron vivo el interés de la concurrencia.

Este desafío de presentar el tema en torno a la vocación y el servicio a continuación de un momento de algarabía correspondió al Padre Rodolfo de León del Carmen, quien lo abordó desde la perspectiva de construir un proyecto de vida.

“Su proyecto de vida debe construirse sobre una base sólida, sobre unos valores concretos”, expresó el Padre Rodolfo, para entonces poner en práctica una dinámica conformando binas de participantes en las que ambos describían el armazón de diez prioridades que daban arquitectura a su plan de vida.

Muchos de los catequistas que participaban desde fuera del salón por no hallar cabida en el interior, también se sumaron a la interesante dinámica, que pretende hacer conciencia en los catequistas de los valores que deben fundamentar su compromiso y corresponsabilidad laical como formadores de la Palabra. 

El momento más emocionante constituyó una sorpresa, cuando poco antes del almuerzo se colocó un gran bizcocho y se hizo entrar al salón a dos invitados especiales, el Padre Andrés Savard (MSC) y a la Hermana Nieves Sala Elizondo (Mercedaria de la Caridad), para ser objeto de un homenaje por la gran labor de ambos de más de medio siglo dedicados a la formación de catequistas.    

El Padre Andrés, de nacionalidad canadiense, llegó al país en el año 1964 poco antes de la revolución de abril de 1965 y una vez superado el conflicto armado realizó un curso de catequesis fuera del país por iniciativa de sus superiores, siendo un elemento clave en centros de formación de catequesis que iniciaron en la región norte y gradualmente se fueron extendiendo a todo el país.          

c_300_175_16777215_00_images_Concurrencia_Feria-Catequistas.jpgUna de sus alumnas aventajadas en uno de esos cursos fue la Hermana Nieves, de nacionalidad española, quien llegó al país en la postrimería de la era de Trujillo, dedicándose inicialmente a la tarea educativa en colegios que funcionaban en varios puntos del país.

En esos afanes estaba cuando fue destinada por sus superioras a recibir este curso en los años 80tas, alternando desde entonces la labor educativa con la formación de catequistas. Actualmente persiste un continuado trabajo de formación y educación en la cárcel pública gracias a ella.        

La lección más importante de estos dos sembradores de la Palabra en la iglesia particular que peregrina en las provincias Azua, San Juan y Elías Piña que se pone de manifiesto con este encuentro diocesano, es confirmar que el largo camino recorrido por ambos, a partir de su testimonio en el admirable compromiso de  actualizar el contenido pedagógico, ha producido abundantes frutos en la educación y maduración de la fe de niños, jóvenes y adultos.     

Al finalizar, en una eucaristía presidida por monseñor José Grullón, concelebrada por el Reverendo Mártires García, Director del Seminario Menor El Buen Pastor y el Padre Bernaldo Peralta, Asesor diocesano de Catequesis, el obispo informó que en lo adelante los seminaristas serán promotores de vocaciones, coronando así el más importante acontecimiento de la obra catequística en la diócesis de San Juan de la Maguana, en los últimos tiempos.

 

José Danilo.-